Una Navidad más feliz con el Proyecto Piñata

Por : Aideé Saucedo Dávila 

A mediados de Noviembre del 2011, recibí por medio de una famosa red social la invitación de una amiga para formar parte de un grupo al que se denominó Proyecto Piñata desde un inicio. En dicha invitación se leía: “Necesitamos recolectar manos con muchas ganas de hacer que este 25 de diciembre mucha gente sonría. La idea es reunirnos este 15 de noviembre con muchas ideas en la cabeza y definir lo que vamos a hacer para el 25 de diciembre. Desde hacer piñatas, comida, visitas a orfanatos, recolecta de juguetes, ir a ejidos, etc. Tendremos que juntar las mejores ideas y trabajar todos juntos. Hagamos que también pasen cosas buenas en Saltillo, entre más manos seamos, más sonrisas navideñas habrá.” 

La organización y motivos del grupo aún no estaban ordenados claramente, sin embargo los deseos de ayudar y el espíritu de hacer algo por nuestra ciudad, que se convirtió en centro de batalla entre bandas del crimen organizado, me motivaron a asistir a dicha reunión. En ella, con gusto pude observar a un grupo de jóvenes estudiantes, profesionistas y pequeños empresarios que tenían ganas de ayudar en estas fechas navideñas a quienes consideraron como un grupo vulnerable: niños en estado de pobreza. 

Desde la primera reunión se fijarían las bases por las que trabajaría el Proyecto Piñata, que era regalar juguetes en buen estado a niños en condiciones de pobreza así como ir a compartir con ellos la rica tradición mexicana de romper una piñata. Pronto los juguetes comenzaron a llegar y nuestros ánimos a crecer. ¡Era tan satisfactorio ir recolectando 10 juguetes más, 30 más, 50 más! Dicha recolección hablaba bien de nuestra capacidad para organizar actividades de recolección de juguetes, sin embargo, también mostraba el alcance que íbamos a tener con aquellos niñas y niñas que recibirían un juguete de parte de nosotros esta Navidad. 

El día finalmente llegó y con el apoyo del Colectivo de ciclismo urbano de Saltillo “Los Bicles”, así como de nuestros amigos de la comunidad autosustentable del “Rancho El Misterio” pudimos regalar sonrisas a niños y niñas de los ejidos “Los Fierros” y “Las Maravillas” localizados en los límites de Coahuila y Nuevo León a tan sólo un mes de haber iniciado las operaciones nuestro querido Proyecto Piñata. 

Ciertamente esta experiencia que vivimos directamente 11 personas, que gozamos del apoyo de 13 miembros más, significó una cosa diferente para cada uno: para unos significó la oportunidad de retribuirle a la sociedad la prosperidad de la afortunadamente gozan, para otros ésta fue una oportunidad para acercarse a ver la realidad de aquellos mexicanos que viven en pobreza, mientras que para otros pudo haber significado una excelente oportunidad para vanagloriarse del trabajo hecho. Como haya sido, la realidad es que en 30 días, 24 personas se movilizaron para llevarles juguetes nuevos y otros usados pero en buen estado a más de 100 niños en dos ejidos donde las condiciones de vida distan mucho de parecerse a las de una ciudad. 

Este evento ahora tendrá un lugar preciado en nuestra memoria ya que representó el acto de hacer algo por otra persona, así como el inicio de una serie de eventos de beneficencia social donde los beneficiarios aprenden tanto como los voluntarios. 

Fuente: www.hacesfalta.org.mx